Según las investigaciones, los adultos mayores con demencia (un trastorno cerebral que afecta la capacidad de recordar, pensar con claridad, comunicarse y realizar las actividades cotidianas, y que puede ocasionar alteraciones del estado de ánimo y la personalidad) que toman antipsicóticos (medicamentos para la enfermedad mental) como el haloperidol, tienen mayores probabilidades de morir durante el tratamiento.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) no ha autorizado el uso del haloperidol para el tratamiento de problemas de conducta en los adultos mayores con demencia. Hable con el médico que le recetó este medicamento si usted, un familiar u otro ser querido tiene demencia y está tomando haloperidol. Si desea más información, visite el sitio en Internet de la FDA: http://www.fda.gov/Drugs
El haloperidol se usa para tratar trastornos psicóticos (afecciones mentales que dificultan distinguir entre las cosas o las ideas que son reales y las que son irreales). El haloperidol también se usa para controlar los tics motrices (necesidad incontrolable de repetir ciertos movimientos del cuerpo) y los tics verbales (necesidad incontrolable de repetir ciertos sonidos o palabras) en adultos y niños con síndrome de Tourette (enfermedad que se caracteriza por la presencia de tics motrices o verbales). El haloperidol se usa también para tratar problemas conductuales severos, como la conducta agresiva y explosiva o la hiperactividad en niños que no pueden ser tratados con psicoterapia o con otros medicamentos. El haloperidol pertenece a un grupo de medicamentos llamados antipsicóticos convencionales. Actúa al disminuir la excitación anormal del cerebro.
El haloperidol se presenta en forma de tabletas y de un líquido concentrado para administrarse por vía oral. Por lo general, se toma una o dos veces al día. Tome el haloperidol más o menos a la(s) misma(s) hora(s) todos los días. Siga cuidadosamente las instrucciones de la receta y pídale a su médico o a su farmacéutico que le explique cualquier cosa que no entienda. Tome el haloperidol según lo indicado. No aumente ni disminuya la dosis, ni lo tome con más frecuencia que la indicada por su médico.
Posiblemente su médico le recete al principio una dosis baja de haloperidol y luego la aumente en forma gradual. Es posible que su médico disminuya la dosis una vez que su afección esté bajo control. No olvide decirle al médico cómo se siente durante el tratamiento con haloperidol.
El haloperidol puede ayudarle a controlar la enfermedad, pero no la curará. Siga tomando el haloperidol aunque se sienta bien. No deje de tomar el haloperidol sin consultar a su médico. Es probable que el médico opte por disminuir gradualmente la dosis. Si deja de tomar el haloperidol en forma repentina, puede tener dificultades para controlar los movimientos.
El haloperidol se usa también para tratar la confusión y la dificultad para pensar y entender que producen ciertas enfermedades físicas o mentales graves. Consulte a su médico sobre los riesgos posibles de usar este medicamento para tratar su afección.
A veces se receta este medicamento para otros usos; pídale más información a su médico o a su farmacéutico.
A menos que su médico le indique lo contrario, continúe con su dieta normal.
Si olvida tomar una dosis, tómela en cuanto se acuerde. No obstante, si ya casi es hora de la dosis siguiente, deje pasar la que olvidó y continúe con su horario de medicación normal. No tome una dosis doble para compensar la que olvidó.
somnolencia
sequedad en la boca
aumento de la salivación
visión borrosa
pérdida de apetito
estreñimiento
diarrea
acidez estomacal
náuseas
vómitos
dificultad para dormirse o permanecer dormido
falta de expresión en el rostro
movimientos incontrolables de los ojos
movimientos extraños, lentos o incontrolables de cualquier parte del cuerpo
intranquilidad
agitación
nerviosismo
cambios de estado de ánimo
mareos
dolores de cabeza
aumento del tamaño o dolor de los senos
secreción de leche materna
falta de algunos períodos menstruales
disminución de la capacidad sexual en los hombres
aumento del deseo sexual
dificultad para orinar
fiebre
rigidez muscular
confusión
latidos del corazón rápidos o irregulares
sudoración
disminución de la sed
contracturas musculares en el cuello
lengua que asoma fuera de la boca
sensación de tener la garganta cerrada
dificultad para respirar o tragar
pequeños movimientos ondulantes de la lengua
movimientos incontrolables y rítmicos de la cara, la boca o la mandíbula
convulsiones
dolor o cambios de coloración en los ojos
disminución de la visión, sobre todo por la noche
ver todo con un tinte color café
sarpullido
coloración amarillenta en la piel o los ojos
erección que dura por horas
El haloperidol puede provocar otros efectos secundarios. Llame a su médico si tiene algún problema inusual mientras toma este medicamento.
Si desarrolla un efecto secundario grave, usted o su doctor puede enviar un informe al programa de divulgación de efectos adversos 'MedWatch' de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su sigla en inglés) en la página de Internet [http://www.fda.gov/Safety/MedWatch] o por teléfono al 1-800-332-1088.
Mantenga este producto en su envase original, perfectamente cerrado y fuera del alcance de los niños. Guárdelo a temperatura ambiente y en un lugar alejado del exceso de calor y humedad (nunca en el cuarto de baño). Proteja el líquido de la luz y no permita que se congele. Deseche todos los medicamentos que estén vencidos o que ya no necesite. Pregúntele a su farmacéutico cuál es la manera adecuada de desechar los medicamentos.
En caso de una sobredosis, llame a la oficina local de control de envenenamiento al 1-800-222-1222. Si la víctima está inconsciente, o no respira, llame inmediatamente al 911.
movimientos extraños, lentos o incontrolables de cualquier parte del cuerpo
rigidez o debilidad muscular
respiración lenta
somnolencia
pérdida del conocimiento
No falte a ninguna cita con su médico.
No deje que ninguna otra persona use sus medicamentos. Pregúntele a su farmacéutico cómo puede volver a surtir su receta.
Es importante que Ud. mantenga una lista escrita de todas las medicinas que Ud. está tomando, incluyendo las que recibió con receta médica y las que Ud. compró sin receta, incluyendo vitaminas y suplementos de dieta. Ud. debe tener la lista cada vez que visita su médico o cuando es admitido a un hospital. También es una información importante en casos de emergencia.
¶ Este producto de marca ya no está en el mercado. Las alternativas genéricas pueden estar disponibles.
Documento revisado - 16/05/2011
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