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Es un trastorno de ansiedad caracterizado por ataques repetitivos e inesperados de miedo y ansiedad intensos, al igual que miedo a estar en lugares en donde podría ser difícil escapar o donde no se podría disponer de ayuda en caso de un ataque de pánico.
Se desconoce la causa exacta de los trastornos de pánico, pero tiene que ver con muchos factores diferentes. Un trastorno de pánico puede ocurrir con o sin agorafobia, pero esta última se desarrolla en más de un tercio de los casos.
La agorafobia puede ser un comportamiento aprendido, porque implica un miedo a experimentar ataques de pánico en escenarios desprotegidos. Algunas veces, los ataques de pánico se presentan en áreas donde éstos han ocurrido anteriormente.
El trastorno de pánico puede darse en niños, pero generalmente comienza alrededor de los 25 años. Puede afectar igualmente a personas adultas de mediana edad y de edad avanzada. Los estudios han mostrado que las mujeres probablemente resultan 2 a 3 veces más afectadas que los hombres.
Los ataques de pánico implican períodos cortos de síntomas intensos, como los que se presentan a continuación, que alcanzan su punto máximo dentro de los 10 minutos después de comenzar:
Los síntomas de la agorafobia abarcan:
Si el ataque de pánico no ha sido diagnosticado, la persona puede sentir como si estuviera muriendo. A menudo, la gente acudirá al servicio de urgencias u otros centros de atención de urgencia, ya que piensan que están experimentando un ataque cardíaco.
Un examen físico y una evaluación psicológica pueden ayudar a diagnosticar esta afección.
Los síntomas pueden ser físicos y puede darse un diagnóstico equivocado, razón por la cual, es importante descartar cualquier trastorno médico, como problemas cardíacos, hormonales, respiratorios, neurológicos y de drogadicción. Estas afecciones pueden ocurrir con los trastornos de pánico.
Los exámenes que se lleven a cabo dependen de los síntomas.
El objetivo del tratamiento es ayudar a la persona afectada a desempeñarse mejor y su éxito usualmente depende en parte de la severidad de la agorafobia.
El método de tratamiento estándar combina psicoterapia conductista cognitiva, que le ayuda a la persona a entender y cambiar los pensamientos que le están causando la afección, y un medicamento antidepresivo. Los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS), tales como el Paxil, generalmente son la primera opción de antidepresivo.
Otra opción son los inhibidores de la recaptación de serotonina-norepinefrina (SNRI, por sus siglas en inglés), como venlafaxina (Effexor). Asimismo, se pueden emplear otros antidepresivos y algunos anticonvulsivos para casos graves.
También, se pueden prescribir otros medicamentos ansiolíticos. El médico puede recomendar benzodiazepinas cuando los antidepresivos no sirven.
Las psicoterapias conductistas que se pueden emplear en conjunto con la terapia farmacológica comprenden:
Además, otras técnicas terapéuticas y de psicoterapia pueden servir para ayudar a los individuos a mejorar la comprensión de la enfermedad y los factores específicos que sirven como protectores o que los desencadenan.
Un estilo de vida sano con ejercicio, reposo suficiente y buena nutrición puede ayudar a reducir el impacto de la ansiedad.
La mayoría de los pacientes puede mejorar con medicamentos o con psicoterapia conductista; sin embargo, sin una ayuda oportuna y efectiva, el trastorno puede volverse más difícil de tratar.
Se debe consultar con el médico en caso de tener síntomas de ataques de pánico.
Si la persona tiene probabilidades de sufrir ataques de pánico, es importante conseguir ayuda oportunamente para prevenir la agorafobia, que puede afectar su capacidad para trabajar o hacerle frente a situaciones sociales fuera de casa.
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Versión en inglés revisada por: Christos Ballas, MD, Attending Psychiatrist, Hospital of the University of Pennsylvania, Philadelphia, PA. Review provided by VeriMed Healthcare Network. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M., Inc.
Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.
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Página actualizada: 29 octubre 2009 |