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Hipoacusia es la incapacidad total o parcial para oír sonidos en uno o en ambos oídos. Este artículo se enfoca en la hipoacusia en bebés.
Aproximadamente de 2 a 3 bebés por cada 1000 nacidos vivos tendrán algún grado de hipoacusia o sordera parcial al nacer. La hipoacusia también se puede desarrollar en niños que tenían audición normal cuando eran bebés. La pérdida puede ocurrir en uno o en ambos oídos y puede ser leve, moderada, severa o profunda. La hipoacusia profunda es lo que la mayoría de las personas llaman sordera.
Algunos casos de hipoacusia son progresivos (empeoran con el tiempo), mientras que otros permanecen estables y no empeoran.
Los factores de riesgo para la hipoacusia en un bebé abarcan:
Hay cuatro tipos de hipoacusia:
La hipoacusia conductiva resulta de un problema en el oído externo o el oído medio, como la acumulación de cera, la ruptura del tímpano o infecciones repetitivas, y por lo general, es posible tratarla con medicamentos o cirugía.
Las causas de hipoacusia conductiva en los bebés abarcan:
La hipoacusia neurosensorial resulta de un problema en el oído interno, responsable de enviar señales al nervio auditivo (audición). No hay ninguna cura para la hipoacusia neurosensorial. A las personas con este tipo de hipoacusia les pueden servir el uso de audífonos o de un implante coclear.
Las causas de hipoacusia neurosensorial abarcan:
La hipoacusia mixta es la pérdida auditiva como resultado de una combinación de problemas conductivos y neurosensoriales. Las causas de hipoacusia mixta pueden abarcar cualquier combinación de causas de hipoacusia conductiva y neurosensorial mencionadas anteriormente.
La hipoacusia central resulta del daño al propio nervio auditivo o a las rutas cerebrales que llevan a dicho nervio. La hipoacusia central es poco común en bebés y niños.
Las causas de hipoacusia central abarcan:
Los signos de hipoacusia en los bebés varían por edad. Por ejemplo:
Es posible que algunos niños no sean diagnosticados hasta que estén en la escuela. Esto es cierto incluso si nacieron con hipoacusia. La falta de atención y el hecho de hacerse atrás en el trabajo en clase pueden ser el resultado de un problema de hipoacusia sin diagnosticar.
La hipoacusia ocasiona la incapacidad de un bebé para oír los sonidos por debajo de cierto nivel. Un bebé con audición normal oirá sonidos por debajo de ese nivel.
El médico examinará al niño. El examen puede mostrar una serie de problemas como problemas óseos o signos de cambios genéticos que pueden causar hipoacusia.
El médico empleará un instrumento llamado otoscopio para ver dentro de los oídos del bebé. Esto le permite observar el tímpano y descubrir varios problemas que pueden causar la hipoacusia conductiva.
Se emplean dos pruebas comunes para examinar a los bebés recién nacidos con relación a la hipoacusia:
A los bebés mayores y niños pequeños se les puede enseñar a responder a los sonidos a través del juego. Estas pruebas, conocidas como audiometría de respuesta visual y audiometría del juego, pueden determinar mejor el rango auditivo del niño.
Más de 30 estados en los Estados Unidos actualmente tienen exámenes de audición obligatorios para recién nacidos. El tratamiento oportuno de la hipoacusia puede permitirle a muchos bebés desarrollar habilidades del lenguaje normales sin demora. En los bebés nacidos con hipoacusia, los tratamientos deben empezar lo más pronto posible, preferentemente hacia los 6 meses de edad.
El tratamiento depende de la salud general del bebé y de la causa de la hipoacusia. El tratamiento puede abarcar:
El tratamiento de la causa de hipoacusia puede abarcar:
El pronóstico del bebé depende de la causa y severidad de la hipoacusia. Los adelantos en la tecnología de los audífonos y en la logopedia les permiten a muchos niños desarrollar las habilidades normales del idioma a la par que sus compañeros con audición normal. Incluso los bebés con hipoacusia profunda mejorarán con la combinación correcta de tratamientos.
Si el bebé tiene un trastorno que afecte algo más que la audición, el pronóstico depende del trastorno particular y qué otros efectos tenga en el cuerpo.
Las complicaciones abarcan:
Los niños con implantes cocleares pueden estar en mayor riesgo de sufrir meningitis bacteriana (inflamación alrededor del cerebro, la cual se puede diseminar a través de la sangre al resto del cuerpo). Hay disponibilidad de vacunas contra varios tipos de bacterias que causan la meningitis y pueden reducir el riesgo de enfermedad en un niño con implante coclear. Para conocer las pautas, se aconseja consultar con el médico.
La persona debe consultar con el médico si su bebé o su niño pequeño muestra signos de hipoacusia, como no reaccionar ante ruidos fuertes, no hacer ni imitar ruidos o no hablar a la edad en que esto se espera.
Si el niño tiene un implante coclear, debe llamar inmediatamente al médico si presenta fiebre, cuello rígido, dolor de cabeza o una infección en el oído.
No es posible prevenir todos los casos de hipoacusia en los bebés.
Las mujeres que estén planeando quedar en embarazo deben asegurarse de tener todas las vacunas al día.
Las mujeres embarazadas deben verificar con su médico antes de tomar cualquier medicamento. Si la persona está embarazada, debe evitar actividades que pueden exponer a su bebé a infecciones peligrosas como la toxoplasmosis.
Si la persona o su pareja tienen antecedentes familiares de hipoacusia, es posible que quiera recibir asesoría genética antes de quedar embarazada.
Sordera parcial en bebés; Deterioro de la audición en los bebés; Hipoacusia conductiva en los bebés; Hipoacusia neurosensorial en los bebés; Hipoacusia central en bebés
Behrman RE, Kliegman RM, Jenson HB, eds. Behrman: Nelson Textbook of Pediatrics, 17th ed. Philadelphia, PA: Saunders Elsevier;2004:2127-2135.
Cunningham M, Cox EO. Hearing Assessment in Infants and Children: Recommendations Beyond Neonatal Screening. Pediatrics. 2003;11(2):436-440.
Rakel RE. Rakel: Textbook of Family Medicine, 7th ed. Philadelphia, PA: Saunders Elsevier;2007:433-436.
Versión en inglés revisada por: Deirdre O’Reilly, MD, MPH, Neonatologist, Division of Newborn Medicine, Children’s Hospital Boston and Instructor in Pediatrics, Harvard Medical School, Boston, Massachusetts. Review provided by VeriMed Healthcare Network.
Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.
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Página actualizada: 29 octubre 2009 |