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Los exámenes de los niños deben incluir pruebas del colesterol y la depresión, señalan los médicos

Una directrices revisadas de la Academia Americana de Pediatría también recomiendan pruebas del VIH
(*estas noticias no estarán disponibles después del 05/26/2014)

Traducido del inglés: martes, 25 de febrero, 2014
Imagen de noticias HealthDay

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LUNES, 24 de febrero de 2014 (HealthDay News) -- Los médicos deben hacer pruebas de colesterol a los niños de escuela intermedia, y comenzar las pruebas de la depresión a los once años, según las directrices actualizadas de un grupo de pediatras de EE. UU.

Los médicos también deben hacerle a los adolescentes mayores la prueba del VIH, el virus que causa el SIDA, señalan las recomendaciones revisadas de atención preventiva de la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics).

La nueva programación de pruebas provee "el contenido recomendado para una visita pediátrica de rutina", señaló el Dr. Joseph Hagan, coeditor de las directrices. "Algunos cambios son pequeños, otros captarán la atención de la gente".

Los cambios intentan abordar varios problemas urgentes de salud que afectan a las familias de EE. UU. hoy en día. La epidemia de obesidad del país significa que los niños están desarrollando unos niveles altos del colesterol, que es un factor de riesgo para las enfermedades cardiacas, a unas edades más tempranas. Y la depresión se vincula con un mayor riesgo de suicidio y asesinato en la adolescencia.

"Uno de cada cinco niños cumplirá con los criterios de la depresión en algún momento", señaló Hagan profesor de pediatría del Colegio de Medicina de la Universidad de Vermont.

A continuación, algunos de los cambios más significativos en las directrices, que aparecen en la edición del 24 de febrero de la revista Pediatrics:

  • Pruebas de depresión de los 11 a los 21 años de edad. Si parece probable que haya depresión tras plantear las preguntas sugeridas, los médicos deben evaluar su gravedad y realizar las remisiones adecuadas a un trabajador social o psicólogo para una evaluación y un tratamiento posteriores. En algunos casos, un pediatra puede recetar antidepresivos, señaló Hagan.

    La pregunta clave que se debe hacer a los padres de un niño diagnosticado con depresión y pensamientos suicidas es si tienen armas de fuego en casa. "Si la respuesta es positiva, hay que pedir a los padres que por favor lleven las armas de fuego a la casa de otra persona", aconsejó. "No intente guardarlas bajo llave. Ni guardar las municiones en un lugar distinto que el arma de fuego. Un adolescentes inteligente y determinado las conseguirá".

  • Pruebas del colesterol entre los 9 y los 11 años. Los cambios hormonales hacen que obtener una lectura precisa del colesterol durante la adolescencia sea difícil, así que el grupo de médicos recomienda las pruebas antes del inicio de la pubertad.

    En general, se recomendarán cambios en el estilo de vida en lugar de medicamentos para controlar unos niveles elevados de colesterol, reduciendo así los riesgos cardiacos potenciales, señaló Hagan. Estos cambios incluyen comer comida más saludable y hacer más ejercicio. Una prueba de colesterol a esa edad también puede detectar afecciones del colesterol que se transmiten de padres a hijos, dijo Hagan.

  • Pruebas del VIH entre los 16 y los 18 años. Mientras antes se diagnostica a alguien con VIH, más pronto se puede iniciar el tratamiento esencial, enfatizó Hagan. Los nuevos medicamentos pueden mantener a las personas libres de síntomas durante muchos años. "Al diagnosticar temprano, cambiamos la trayectoria de la enfermedad", aseguró Hagan.

  • Pruebas de enfermedades cardiacas congénitas para todos los recién nacidos. Todos los recién nacidos deben recibir una prueba llamada oximetría del pulso. Hagan dijo que este ya es el estándar de la atención, y la academia simplemente formalizó la recomendación.

  • Antes de los 21 años, las chicas no tienen que hacerse frotis de Papanicolaou ni de cambios cervicales precancerosos. La investigación ha mostrado que "hallar anomalías no es inusual", apuntó Hagan. El problema es que con frecuencia esas anomalías no indicaban nada grave. Pero con frecuencia se realizaban pruebas adicionales, como las biopsias, aumentando los costos y la ansiedad de forma innecesaria.

Dado que las nuevas recomendaciones "fueron examinadas cuidadosamente para que contaran con evidencia médica, la mayoría de seguros ya las cubren", apuntó Hagan. También están cubiertas bajo la mayoría de planes de la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio.

Una pediatra aseguró que las actualizaciones no son sorprendentes.

"Anticipábamos muchos de esos cambios", aseguró la Dra. Kristin Hannibal, directora clínica del Centro de Atención Primaria del Hospital Pediátrico de Pittsburgh. "El mayor obstáculo siempre es cómo tomar esas recomendaciones e implementarlas en general".

Formalizar las recomendaciones hará que obtener el reembolso del seguro sea más fácil, dijo Hannibal.

Hagan dijo que los padres deben sentirse empoderados y preguntar a los pediatras si siguen las directrices de Bright Futures.

"Si una clínica no sigue las directrices, los padres pueden animarles a hacerlo", sugirió Hagan.


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTES: Joseph Hagan, M.D., co-editor, Bright Futures Guidelines for Health Supervision of Infants, Children and Adolescents, American Academy of Pediatrics, and pediatrician and professor, pediatrics, University of Vermont College of Medicine, Burlington; Kristin Hannibal, M.D., clinic director, primary care center, and interim clinical director, child development unit, Children's Hospital of Pittsburgh; March 2014, Pediatrics

HealthDay
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Página actualizada 26 febrero 2014