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Los adolescentes cuyos padres fuman son más propensos a fumar, según un estudio

Abandonar el hábito cuando los hijos son pequeños ayuda a reducir el riesgo, afirman los investigadores
(*estas noticias no estarán disponibles después del 08/10/2014)

Robert Preidt
Traducido del inglés: lunes, 12 de mayo, 2014
Imagen de noticias HealthDay

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LUNES, 12 de mayo de 2014 (HealthDay News) -- Los hijos adolescentes de los fumadores empedernidos tienen más probabilidades de probar los cigarrillos y ser ellos mismos fumadores empedernidos, según un estudio reciente.

Los investigadores hallaron que cuantos más años pasaba un niño con algún progenitor que fumara, mayor era el riesgo de que el niño probara el tabaco o incluso que adquiriera el hábito malsano.

Estos hallazgos sugieren que los padres que fuman deberían dejarlo lo más temprano posible en la vida de sus hijos para reducir las probabilidades de que sus hijos fumen cuando sean mayores, indicaron los investigadores.

"Es difícil persuadir a los niños de que no fumen si uno o ambos padres son muy dependientes de los cigarrillos", afirmó Darren Mays, profesor asistente de oncología en el Centro Médico de la Universidad de Georgetown, en un comunicado de prensa del centro.

"También es importante que los padres que fuman sepan que sus hijos pueden modelar su conducta, sobre todo si alguno de los progenitores es dependiente de la nicotina", añadió.

El estudio contó con más de 400 padres de Nueva Inglaterra y con sus hijos de 12 a 17 años de edad. Tras 5 años de seguimiento, los hijos de fumadores empedernidos tenían más probabilidades de haber probado los cigarrillos o de haberse vuelto fumadores, según el estudio publicado en línea el 12 de mayo en la revista Pediatrics.

"Creemos que el aprendizaje social juega un papel importante en el hábito de fumar intergeneracional", señaló Mays. "Si el aprendizaje social es la clave, entonces los niños también pueden aprender de un progenitor que fuma que es posible (y prudente) dejar de fumar".

Los pediatras han de monitorizar los hábitos de fumar de los pacientes y de los padres de sus pacientes. "Para los padres que deseen dejarlo, pueden conseguir ayuda", dijo Mays.

Aunque este estudio encontró un vínculo entre el hecho de uno de los padres fumara y la probabilidad de que un hijo también fumara, el estudio no se diseñó para demostrar que el hecho de que fumen los padres realmente provoque la conducta del hijo.


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTE: Georgetown University Medical Center, news release, May 12, 2014

HealthDay
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Página actualizada 13 mayo 2014