Omita y vaya al Contenido

Los adultos con autismo están en riesgo de muchos problemas de salud, según un estudio

La investigación muestra que las tasas de problemas mentales y físicos son más altas en esos pacientes que entre otros adultos
(*estas noticias no estarán disponibles después del 08/13/2014)

Traducido del inglés: jueves, 15 de mayo, 2014
Imagen de noticias HealthDay

Tema relacionado en MedlinePlus

MIÉRCOLES, 14 de mayo de 2014 (HealthDay News) -- El autismo aparentemente no es un trastorno independiente. Una nueva investigación revela que los adultos con autismo se enfrentan a una variedad de enfermedades mentales y físicas.

Investigadores de Kaiser Permanente hallaron que casi todas las afecciones médicas son significativamente más comunes en los adultos con trastornos del espectro autista que en los que no los padecen, lo que incluye desde la depresión hasta los problemas gastrointestinales y la obesidad. Pero algo notable es que los adultos autistas son mucho menos propensos a fumar y a usar alcohol que otros adultos, y las tasas de cáncer son similares.

"Hemos observado algunas de esas afecciones en los niños autistas, así que anticipábamos unas tasas más altas de ansiedad y depresión, y de algunos trastornos médicos, como los problemas gastrointestinales, en los adultos", apuntó la autora del estudio, Lisa Croen, directora del Programa de Investigación sobre el Autismo de Kaiser Permanente en Oakland, California.

"Hace mucho que eso se ha reportado en los niños, así que no nos sorprendió ver que seguían siendo elevados", añadió. "Pero nos sorprendió la magnitud de lo que hallamos".

El estudio será presentado el jueves en la Reunión Internacional de la Investigación sobre el Autismo, en Atlanta. La investigación presentada en conferencias científicas normalmente no ha sido revisada por profesionales ni publicada, y los resultados se consideran preliminares.

Los trastornos del aspecto autista se diagnostican en 1 de cada 68 niños estadounidenses, y se trata de la discapacidad grave del desarrollo de más rápido crecimiento en EE. UU., según Autism Speaks, una organización de defensoría e investigación.

El trastorno puede ser leve o grave, pero los síntomas por lo general incluyen dificultades sociales y de comunicación, y conductas repetitivas.

Croen y sus colaboradores examinaron expedientes médicos de 2008 a 2012, y los compararon con la prevalencia de diagnósticos psiquiátricos, conductuales y médicos entre 2,100 adultos con un trastorno del espectro autista y en 21,000 adultos sin un trastorno de ese tipo.

Los adultos diagnosticados con un trastorno del espectro autista tenían unas tasas de problemas de salud mental manifiestamente más altas que los demás adultos:

  • Depresión (el 38 frente al 17 por ciento)
  • Ansiedad (el 39 frente al 18 por ciento)
  • Trastorno bipolar (el 30 frente al 9 por ciento)
  • Intentos de suicidio (el 1.6 frente al 0.3 por ciento)

Las personas con trastornos del espectro autista también eran más propensas que los adultos sin el trastorno a tener enfermedades físicas, como:

  • Diabetes (el 6 frente al 4 por ciento)
  • Trastornos gastrointestinales (el 47 frente al 38 por ciento)
  • Epilepsia (el 12 frente al 1 por ciento)
  • Trastornos del sueño (el 19 frente al 10 por ciento)
  • Colesterol alto (el 26 frente al 18 por ciento)
  • Hipertensión (el 27 frente al 19 por ciento)
  • Obesidad (el 27 frente al 16 por ciento)

"Lo que los datos muestran en realidad es una extensión de lo que ya habíamos detectado en los niños y adolescentes con autismo", aseguró el Dr. Paul Wang, vicepresidente principal y director de investigación médica de Autism Speaks, quien no participó en el estudio. "No es solo un trastorno del cerebro, en realidad es un trastorno que afecta al cuerpo completo. Y esto muestra que esos problemas no desaparecen".

Croen dijo que existen muchos posibles motivos para la amplia diferencia en las enfermedades mentales y físicas que sufren los adultos con autismo, lo que incluye una posible base genética. Pero los "problemas centrales" de los autistas (como los problemas de comunicación y una mayor sensibilidad al tacto) pueden también dificultar que los médicos los examinen de forma adecuada, dijo.

"Las personas con autismo con frecuencia comen de forma muy selectiva, y su nutrición sufre", añadió Croen. "Sus problemas sociales pueden conducir al aislamiento, lo que lleva a una falta de ejercicio. Así que algunos factores de estilo de vida pueden crear unos estilos de vida más malsanos".

El aislamiento social también puede explicar por qué los adultos con autismo son menos propensos a beber alcohol o fumar, anotó Croen, quien también es científica principal de investigación de la División de Investigación de Kaiser Permanente del Norte de California.

"Fumar y beber son conductas más sociales, sobre todo en los jóvenes", apuntó. "O así comienzan. Los jóvenes con autismo están fuera de lo convencional".

Croen y Wang se mostraron de acuerdo en que los investigadores del autismo deben ampliar su enfoque más allá del cerebro a los múltiples sistemas corporales, además de examinar la transición de la atención sanitaria pediátrica a la adulta.

"Espero que estos hallazgos aumenten la concienciación en la comunidad médica y en otros de que los adultos con autismo tienen una frecuencia realmente alta de afecciones médicas y psiquiátricas, mucho mayor de lo que la gente cree", apuntó Croen. "Hay una necesidad real de que se eduque a los médicos sobre el autismo y las características de estos adultos, para que puedan proveer una atención adecuada y efectiva".


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTES: Lisa Croen, Ph.D., director, Kaiser Permanente Autism Research Program, and senior research scientist, Kaiser Permanente Northern California Division of Research, Oakland, Calif.; Paul Wang, M.D., senior vice president and head of medical research, Autism Speaks, New York City; May 15, 2014, presentation, International Meeting for Autism Research, Atlanta

HealthDay
Más noticias de salud en:
Autismo
Últimas noticias de salud
Página actualizada 16 mayo 2014