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Las explosiones del maratón de Boston dejaron heridas psicológicas en los niños

El 11 por ciento de los padres encuestados meses después describieron los síntomas de TEPT en los niños, según un estudio
(*estas noticias no estarán disponibles después del 09/01/2014)

Traducido del inglés: martes, 3 de junio, 2014

LUNES, 2 de junio de 2014 (HealthDay News) -- Los niños que fueron testigos de las explosiones del maratón de Boston tenían 6 veces más probabilidades de mostrar síntomas de un trastorno por estrés postraumático (TEPT) que los que no vieron el atentado, según una nueva investigación.

Entre dos y seis meses después del atentado de abril de 2013, el 11 por ciento de los padres encuestados que vivían a 25 millas (unos 40 km) del lugar de las explosiones y la subsiguiente persecución afirmaron que sus hijos mostraron síntomas de un TEPT, dijo el autor del estudio, Jonathan Comer, profesor asociado de psicología y psiquiatría en la Universidad Internacional de Florida, en Miami. Ese porcentaje a grandes rasgos se parece al que se halló en los niños de la ciudad de Nueva York seis meses después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2011, señaló.

En la población general, aproximadamente al 0.4 por ciento de los niños se les diagnostica un TEPT, indicaron los autores del estudio.

"Los niños que estaban cerca y lejos por toda el área de Boston mostraron un rango de problemas de salud mental, no solamente síntomas del TEPT", dijo Comer. Se trataba de problemas de conducta, problemas con sus compañeros y dificultades en general, como la ansiedad y el mal humor, señaló.

"La exposición a las propias explosiones y a la persecución [en los medios de comunicación] se asociaron con una cantidad considerable de síntomas del TEPT", indicó Comer. Comer descubrió que ver la persecución se asoció incluso de manera más fuerte con problemas, como una mala conducta o la ansiedad, que la exposición a las explosiones.

El estudio aparece en la edición en línea del 2 de junio y se publicará en la edición impresa de julio de la revista Pediatrics.

Comer y sus colaboradores encuestaron a 460 padres cuyos hijos, de 4 a 19 años de edad, que vivían en un radio de 25 millas (unos 40 km) del maratón o de Watertown, Massachusetts, donde los sospechosos y la policía se enfrentaron. Tres personas murieron y más de 260 resultaron heridas en las explosiones.

Los padres rellenaron una encuesta en línea sobre los efectos en los niños que estaban en el lugar de las explosiones o que vieron la persecución en los medios de comunicación.

Comer señaló que mostrar síntomas de un TEPT no se traduce en un diagnóstico del trastorno.

Los investigadores no continuaron siguiendo a los niños después del estudio, así que Comer no está seguro de a cuántos les diagnosticaron formalmente un TEPT.

Los síntomas del TEPT incluyen el volver a experimentar un evento (como tener un recuerdo vívido), evitar a las personas o situaciones o estar "hipervigilante", como, por ejemplo, el hecho de asustarse fácilmente. Para que se diagnostique formalmente un TEPT, una persona debe tener una cantidad y un tipo específicos de estos síntomas durante al menos un mes, según el Instituto Nacional de Salud Mental de EE. UU.

Los hallazgos del estudio no son sorprendentes, dijo Rose Álvarez-Salvat, psicóloga infantil en el Hospital Pediátrico de Miami, en Florida. Cuando se terminaron las explosiones, dijo, las personas pudieron desconectar del evento, sobre todo si no estuvieron presentes. Sin embargo, durante la persecución, hubo un área mayor de Boston implicada, y los residentes de algunos lugares quedaron encerrados, comentó. Pensarían: "esto ahora afecta a mi casa", señaló.

Los barrios "seguros" de pronto se llenaron de policías en la persecución.

Los síntomas del TEPT pueden desaparecer con el tiempo, dijo Comer, y eso es más probable que ocurra con el respaldo de la familia. La terapia de conversación o la psicoterapia puede ayudar, afirman los expertos.

Después de tragedias como las explosiones de bombas o de tiroteos, los padres deberían limitar la exposición de los niños a los medios de comunicación, dijeron Álvarez-Salvat y Comer.

Comer encontró que la mayoría de los niños que vieron un promedio de 1.5 horas de cobertura del evento en el día del atentado, y aproximadamente uno de cada 5 lo vieron durante más de 3 horas.

Solo un tercio de los padres dijeron que habían intentado restringir el acceso de sus hijos a la cobertura de los eventos que hicieron los medios de comunicación, descubrió Comer.

Los expertos afirman que los padres han de evaluar individualmente el tiempo que sus hijos deberían ver las noticias de los medios de comunicación. "Todo el mundo debe evaluar qué es lo que les está pasando a sus hijos en su desarrollo", dijo Álvarez-Salvat.

Como directriz a groso modo, dijo, "si un niño no debería ver una película con una calificación de R, entonces no debería ver las noticias que muestran la misma cantidad de violencia o conducta agresiva".

Algunos niños probablemente lo pasen peor, dijo Comer. Los que han presenciado un evento traumático antes generalmente lo pasarán peor con cada exposición subsiguiente, señaló.

Aunque los síntomas del TEPT son los que más atención atraen, dijo Comer, "no deberíamos centrarnos exclusivamente en el TEPT". También se observaron otros problemas, como los problemas conductuales y los problemas con los compañeros, dijo.

Los eventos "tienen un gran impacto en la salud mental de los niños", dijo.

¿Cuál es el mejor consejo a seguir después de tales tragedias? Limite las noticias de los medios de comunicación, concurrieron los expertos. Y dé la oportunidad a su hijo de plantear muchas preguntas.


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTES: Jonathan Comer, Ph.D., associate professor, psychology and psychiatry, Florida International University, Miami; Rose Alvarez-Salvat, Ph.D., child psychologist, Miami Children's Hospital; July 2014 Pediatrics

HealthDay
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Página actualizada 4 junio 2014