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Un estudio halla que un medicamento común para el VIH podría aumentar el riesgo de suicidio

Los pacientes que toman efavirenz deben recibir una evaluación para la depresión, plantean unos investigadores
(*estas noticias no estarán disponibles después del 09/29/2014)

Traducido del inglés: martes, 1 de julio, 2014
Imagen de noticias HealthDay

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LUNES, 30 de junio de 2014 (HealthDay News) -- Un medicamento que se usa de forma común para tratar el VIH parece duplicar el riesgo de que los pacientes desarrollen pensamientos suicidas o se suiciden, afirma una investigación reciente.

El hallazgo es sobre el fármaco contra el VIH efavirenz, de marca Sustiva.

Investigaciones anteriores habían indicado que efavirenz podría aumentar el riesgo de suicidio debido a un impacto negativo en el sistema nervioso central. La nueva investigación es la primera en apuntar un vínculo con los pensamientos suicidas, los intentos de suicidio y el suicidio llevado a cabo, comentaron los investigadores.

"Efavirenz es un antirretroviral muy importante y efectivo que es la base de gran parte de la terapia contra el VIH en todo el mundo", señaló el coautor del estudio, el Dr. Joseph Eron, del Centro para la Investigación sobre el SIDA de la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill.

"Nuestro estudio demostró una asociación clara entre el efavirenz y la ideación suicida", apuntó.

Aunque ese riesgo parece muy pequeño, apuntó, parece ser persistente, y dura mientras el paciente toma el medicamento. La terapia antirretroviral típicamente se toma toda la vida, ayudando a las personas con el virus que provoca el SIDA a vivir una vida más sana.

"Los médicos deben conocer este riesgo continuo, y hablar con sus pacientes para evaluar la ideación suicida", añadió Eron. Eso significa explorar cualquier antecedente de depresión o pensamientos o intentos suicidas, anotó el estudio.

Para el estudio, que aparece en la edición de julio de la revista Annals of Internal Medicine, los investigadores analizaron datos de cuatro investigaciones previas sobre el antirretroviral llevadas a cabo entre 2001 y 2010.

Casi tres cuartas partes de los participantes del estudio eran hombres, con una edad promedio de 37 años. Alrededor de un tercio tenía antecedentes de problemas psiquiátricos o habían sido tratados con alguna forma de medicamento psiquiátrico en el mes anterior a inscribirse en uno de los estudios.

En total, más de 3,200 pacientes de VIH habían estado recibiendo un tratamiento que incluía a efavirenz, y casi 2,100 tomaban combinaciones antirretrovirales que no incluían al fármaco.

En promedio, se dio seguimiento a los pacientes por poco menos de dos años.

El equipo de investigación concluyó que el riesgo de suicidio en el grupo de efavirenz era de alrededor del doble que en el grupo sin efavirenz.

Se observó un riesgo de suicidio en 62 pacientes, de los cuales 47 tomaban efavirenz, reportaron los autores del estudio.

De los nueve suicidios registrados, ocho fueron en el grupo de efavirenz, hallaron los investigadores. Pero los investigadores no probaron que el efavirenz provoque conducta suicida, solo hallaron una asociación entre ambas cosas.

Según los hallazgos, Eron y sus colaboradores dijeron que pacientes y médicos harían bien en tomar en cuenta el aumento del riesgo de suicidio al decidir si comenzar o continuar o no un tratamiento que contenga efavirenz.

"En los ámbitos donde no haya terapias alternativas disponibles, los beneficios de una terapia basada en el efavirenz con gestión de la depresión por lo general superarán los riesgos de no tratar, sobre todo entre las personas con unos conteos bajos de células CD4", aseguró. Unos conteos en declive de las células CD4 indican que el sistema inmunitario se está debilitando.

Pero "existen buenas alternativas al efavirenz para los pacientes que quizá necesiten iniciar, o cambiar a, otra terapia", añadió Eron.

El Dr. Jeffrey Laurence, asesor científico principal de programas de la organización de defensoría e investigación del SIDA amfAR en la ciudad de Nueva York, se mostró de acuerdo.

"Sin duda es un medicamento muy potente para el VIH, y ha sido la piedra angular del tratamiento de una pastilla al día, que es muy popular, sobre todo entre los pacientes recién diagnosticados", señaló Laurence.

"Pero desde que fue aprobado por primera vez, se sabe que provoca todo tipo de manifestaciones pediátricas, sobre todo pesadillas", añadió.

Existen otros tratamientos efectivos para el virus que provoca el SIDA, incluyendo pastillas que pueden ser tomadas de forma parecida una vez al día, señaló.

"El mensaje de esto es que si se tienen antecedentes de problemas psiquiátricos, sobre todo de ideación suicida, y si se toma esta pastilla y esos tipos de pensamientos no desaparecen en una semanas, ha llegado el momento de pensar en tomar un medicamento distinto", planteó Laurence.


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTES: Joseph J. Eron, M.D., professor, medicine, and director of clinical core, University of North Carolina Center for AIDS Research, Chapel Hill, N.C.; Jeffrey Laurence, M.D., senior scientific consultant for programs, amfAR, and professor of medicine/director, Laboratory for AIDS Virus Research, Weill Cornell Medical College and New York Presbyterian Hospital, New York City; July 2014, Annals of Internal Medicine

HealthDay
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Página actualizada 2 julio 2014