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Las bombas de insulina podrían funcionar mejor para la diabetes tipo 2 que las inyecciones diarias, según un estudio

Con los dispositivos el control del azúcar en la sangre durante 6 meses fue mejor que con las agujas, según los investigadores
(*estas noticias no estarán disponibles después del 10/02/2014)

Robert Preidt
Traducido del inglés: viernes, 4 de julio, 2014

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MIÉRCOLES, 2 de julio de 2014 (HealthDay News) -- Las bombas de insulina ofrecen un mejor nivel de control del azúcar en la sangre para los adultos con diabetes que las múltiples inyecciones de insulina diarias, según un nuevo estudio.

Las bombas son dispositivos pequeños que los pacientes llevan encima y que suministra cantidades continuas de insulina al cuerpo a través de un catéter situado bajo la piel.

El estudio multicéntrico e internacional fue financiado por Medtronic, un fabricante de dispositivos médicos, y contó con 331 personas de entre 30 y 75 años de edad. Todos los pacientes tenían una diabetes tipo 2 mal controlada y usaban múltiples inyecciones diarias de insulina para controlar los niveles de azúcar en la sangre.

Las pacientes fueron asignados aleatoriamente a seguir usando las inyecciones o a pasar a usar una bomba de insulina.

Después de seis meses, los pacientes que usaron las bombas de insulina experimentaron una reducción mucho mayor en sus niveles de azúcar en la sangre que los que usaron las inyecciones, halló el estudio. Según los investigadores, el doble de pacientes del grupo de las bombas consiguieron estar en el rango objetivo para el control del azúcar en la sangre (el 55 por ciento frente al 28 por ciento).

Al final del estudio, los pacientes del grupo de las bombas requirieron una dosis diaria de insulina un 20 por ciento más baja que los del grupo de las inyecciones. Los pacientes del grupo de las bombas también promediaron casi tres horas menos al día con un nivel de azúcar en la sangre alto que los del grupo de las inyecciones, informó el equipo el 2 de julio en la revista The Lancet.

Según el estudio, la cantidad de tiempo que pasaron las personas con un nivel de azúcar extremadamente bajo fue igualmente bajo en el grupo de las bombas y en el de las inyecciones.

"Nuestros hallazgos abren la puerta a una nueva opción valiosa de tratamiento para los individuos [a los que] no les funcionan los actuales regímenes de las inyecciones", dijo en un comunicado de prensa de la revista el autor del estudio, Yves Reznik, del Centro Hospitalario Regional Côte de Nacre de la Universidad de Caen, en Francia. Reznik cree que los dispositivos "también podrían mejorar la facilidad, reduciendo las dificultades de programar y dar seguimiento a las dosis, y reduciendo los olvidos de las inyecciones de insulina".

Los hallazgos no sorprendieron a dos expertos de EE. UU.

"Muchas personas con diabetes tipo 2 se esfuerzan mucho para maximizar el beneficio de las múltiples inyecciones diarias, pero aun así tienen problemas para mantener los valores de glucosa en la sangre en el rango objetivo", dijo Virginia Peragallo-Dittko, directora ejecutiva del Instituto de Diabetes y Obesidad del Hospital Universitario de Winthrop, en Mineola, Nueva York.

Peragallo-Dittko señaló que el estudio "respalda el uso de una bomba de insulina como otra opción de tratamiento segura y efectiva para este grupo particular de pacientes, sin que favorezca el aumento de peso ni la hipoglucemia".

El Dr. Gerald Bernstein dirige el Programa de gestión de la diabetes del Instituto para la Diabetes Friedman, que forma parte del Centro Médico Beth Israel de la ciudad de Nueva York. Bernstein cree que las bombas de insulina podrían ser el futuro de la atención médica de la diabetes, aunque siguen habiendo obstáculos.

A causa de los "inhibidores de nuestro sistema de atención médica" relacionados con el seguro, el uso de estos dispositivos "no se ha convertido en una práctica común en los EE. UU.", dijo Bernstein.

Aunque la autoadministración diaria de inyecciones ha sido el estándar de la atención médica durante décadas, "para muchos [pacientes] para los que la disciplina personal juega un papel, las inyecciones simplemente no funcionan", indicó Bernstein. Pasar a las bombas de insulina también significa que "usted también necesita un educador sofisticado de la diabetes y un entrenador para la bomba", añadió.

Sin embargo, Bernstein cree que "el futuro es brillante: el uso de las bombas y de la monitorización continua está en aumento, lo que debería significar una reducción del precio. Todo el esfuerzo es para mejorar la calidad de vida, la productividad y reducir el riesgo de complicaciones".


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTES: Virginia Peragallo-Dittko, R.N., executive director, Diabetes and Obesity Institute, Winthrop-University Hospital, Mineola, N.Y.; Gerald Bernstein, M.D., director, Diabetes Management Program, Friedman Diabetes Institute, Beth Israel Medical Center, New York City; The Lancet, news release, July 2, 2014

HealthDay
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Página actualizada 7 julio 2014