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Aumenta el uso de los servicios de salud mental por parte de los militares y el estigma se reduce, según un estudio

Pero dos tercios de los que necesitan ayuda todavía no la piden, indican los investigadores
(*estas noticias no estarán disponibles después del 10/16/2014)

Traducido del inglés: viernes, 18 de julio, 2014

VIERNES, 18 de julio de 2014 (HealthDay News) -- Durante las guerras de Irak y Afganistán, los soldados estadunidenses duplicaron el uso de los servicios de salud mental, y se sintieron más cómodos al buscar ese tratamiento, según una nueva investigación.

Aun así, aproximadamente dos terceras partes de los soldados con síntomas de trastorno de estrés postraumático (TEPT) y una depresión mayor no buscaron atención médica entre 2002 y 2011, según el autor del estudio, Phillip Quartana, psicólogo investigador en el Instituto de Investigación Walter Reed del Ejército en Silver Spring, Maryland.

La guerra de Afganistán empezó en 2001. Los Estados Unidos invadieron Irak en 2003. Ambos conflictos han tenido un impacto sustancial en la salud mental de los soldados, afirman los expertos. Más de uno de cada 4 soldados de infantería en activo cumplían con los criterios, reportados por ellos mismos, de TEPT o depresión mayor, según la investigación de respaldo del estudio. Pero los autores dijeron que el estigma de la salud mental sigue siendo una barrera generalizada a la hora de buscar ayuda.

El estudio, publicado en línea el 17 de julio en la revista American Journal of Public Health, usó los datos de encuestas realizadas al personal del ejército en servicio activo entre 2002 y 2011.

La proporción de los soldados que usaron los servicios de salud mental en 2011 (aproximadamente un 15 por ciento) fue de casi el doble de la tasa del 8 por ciento reportada en 2003, lo que representa un aumento del 94 por ciento, halló el estudio.

Al mismo tiempo, "hemos visto una reducción pequeña, pero fiable, en el estigma [de los servicios] de salud mental", dijo Quartana. En 2003, más de la mitad reportó sentir algo de estigma, y en 2011, era aproximadamente el 44 por ciento.

Aunque la tendencia va en la dirección correcta hacia un aumento de la atención médica y menos estigma, se necesita progresar mucho más, dijo Quartana. El hallazgo de que dos tercios de los soldados no pidieron ayuda cuando la necesitaron respalda los resultados de otra investigación reciente, indicó.

El nuevo estudio no observó las posibles causas detrás de estas tendencias, de modo que Quartana no puede afirmar con seguridad lo que está impulsando el aumento en el uso de los servicios y la reducción del estigma.

Especuló con que la reducción del estigma es un factor principal del mayor uso que los soldados estaban haciendo de la atención de salud mental. Un aumento en la cantidad de proveedores de salud mental y de los esfuerzos por parte del ejército también contribuye, dijo.

"Se han realizado campañas y entrenamientos en el ejército para intentar reducir el estigma que rodea a estas cuestiones", comentó Quartana. "Es una confluencia de todos estos esfuerzos".

¿Los hallazgos del estudio representan un vaso medio lleno o medio vacío?

Rachel Yehuda, profesora de psiquiatría en la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York, comentó: "Veo el vaso medio lleno".

"Si realmente se proporcionan más servicios, las personas los usarán, y a medida que los usan, estarán menos estigmatizados por el uso de los mismos", señaló Yehuda, que no participó en el estudio. "Eso es fantástico".

Al mismo tiempo, añadió que "uno se ha de preguntar a sí mismo por qué no hay más personas que usan los servicios y si los servicios que se ofrecen son los que las personas desean". También es importante tener una serie de servicios entre los que poder elegir, señaló.

Los servicios de salud mental para los soldados "realmente deberían aceptarse como un costo de la guerra", dijo Yehuda. "Aparentemente tenemos una política de no reparar en gastos, tal y como ha de ser, cuando se trata de preservar la vida de nuestras tropas", dijo. "Necesitamos tener la misma mentalidad con respecto a preservar su salud mental".


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTES: Phillip Quartana, Ph.D., research psychologist, Walter Reed Army Institute of Research, Silver Spring, Md.; Rachel Yehuda, Ph.D., professor, psychiatry, and director of traumatic stress studies division, Icahn School of Medicine at Mount Sinai, New York City; July 17, 2014, online, American Journal of Public Health

HealthDay
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Página actualizada 23 julio 2014