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No hay cambios en las tasas de ataques cardiacos de los adultos jóvenes estadounidenses

Y las mujeres tienden a llevarlo peor que los hombres, según un estudio
(*estas noticias no estarán disponibles después del 10/20/2014)

Traducido del inglés: martes, 22 de julio, 2014
Imagen de noticias HealthDay

LUNES, 21 de julio de 2014 (HealthDay News) -- A pesar de los avances recientes en la prevención de los ataques cardiacos en la personas estadounidenses de edad avanzada, esas ganancias no parecen haberse producido en los adultos de mediana edad, sobre todo en las mujeres, según informa un nuevo estudio.

Las tasas de hospitalización por ataque cardiaco de las personas adultas de mediana edad se han mantenido estables durante la década anterior, aunque las personas mayores en edad de disponer de Medicare experimentaron una reducción superior al 20 por ciento en los ataques cardiacos, según los investigadores de la Universidad de Yale.

"Sabemos que las tasas generales de ataque cardiaco para toda la población estadounidense se ha estado reduciendo debido a los esfuerzos de prevención y del tratamiento. Pero hay datos emergentes sobre el hecho de que no todos los grupos de pacientes han experimentado los beneficios", dijo el Dr. Gregg Fonarow, codirector del programa de Cardiología Preventiva de la UCLA y vocero de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).

A las mujeres, en particular, a menudo no les va bien después de un ataque cardiaco, hallaron los investigadores. Son más propensas a morir que los hombres de todos los grupos de edad mientras reciben tratamiento en el hospital por un ataque cardiaco, y también requieren más tiempo para recuperarse de un ataque cardiaco.

Los autores del estudio dijeron que las mujeres de 30 a 54 años de edad tienen más probabilidades de obtener peores resultados tras un ataque cardiaco que los hombres porque tienden a tener más problemas de salud que pueden resultar en ataques cardiacos, como la hipertensión, la insuficiencia cardiaca, la insuficiencia renal y la diabetes.

"Deberíamos redirigir nuestros recursos para la prevención primaria del ataque cardiaco para las mujeres jóvenes", dijo la autora principal del estudio, la Dra. Aakriti Gupta, investigadora del Centro de Investigación y Evaluación de Resultados de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale. "Necesitamos detectar la hipertensión y la diabetes de estas mujeres jóvenes de forma temprana y tratarlas agresivamente".

Para sacar conclusiones, los investigadores de Yale revisaron los expedientes de casi 231,000 hospitalizaciones de ataques cardiacos en pacientes de 30 a 54 años de edad, con un total de 1.1 millones de hospitalizaciones entre 2001 y 2010 reportadas en la base de datos nacional.

Descubrieron que, en general, los hombres y las mujeres de 30 a 54 años de edad terminaron en el hospital por ataques cardiacos más o menos con la misma frecuencia al final de la década que al principio.

La obesidad y la diabetes de los adultos más jóvenes parecen estar superando con creces las mejoras en el tratamiento de la hipertensión y el colesterol alto que han ayudado a los estadounidenses mayores a reducir su riesgo de ataque cardiaco, dijo Fonarow.

"Lo que podrían haber sido grandes reducciones en la cantidad de ataques cardiacos para todos los grupos de edad no se han producido completamente debido a estos riesgos compensadores que realmente han evitado que se produjeran", dijo. "Las tasas de diabetes y de obesidad en las personas jóvenes se han incrementado dramáticamente a lo largo de los últimos 20 años, hasta el punto de que algunos consideran que hay una epidemia".

Aunque las mujeres conformaron un cuarto de los adultos hospitalizados por ataque cardiaco, tenían más probabilidades de fallecer de su ataque cardiaco y de permanecer más tiempo en el hospital luego, reportaron los investigadores de Yale.

Las mujeres negras, en particular, fueron muy vulnerables, dijo Gupta. Tuvieron consistentemente unas tasas de hospitalización mucho más altas que las mujeres blancas, aunque hubo poca diferencia entre los hombres blancos y los negros.

Los retrasos en el reconocimiento de las señales de ataque cardiaco en las mujeres jóvenes provocaron más daños y muertes, indicó Fonarow.

"Alguien ve a estas mujeres de 30 o 40 años y cree que no pueden estar teniendo un ataque cardiaco, sino que debe ser otra cosa", señaló Fonarow. Las mujeres terminan teniendo un tratamiento menos agresivo porque detectar su ataque cardiaco cuesta más tiempo, sugirió.

Incluso las mismas mujeres más jóvenes no saben su propio riesgo de ataque cardiaco, dijo Gupta.

"Las mujeres jóvenes no saben que tienen un riesgo mayor de ataque cardiaco, porque [se percibe erróneamente] como si fuera un problema de hombres viejos", dijo. "No buscan tanto la atención médica".

Por eso, las mujeres más jóvenes también son menos propensas a buscar tratamiento de problemas como el colesterol alto o la hipertensión, que pueden llevar a ataques cardiacos, indicó Gupta.

El nuevo estudio debería servir como llamado de atención para los pacientes y para los médicos, dijo Fonarow.

"Las personas deberían saber que los riesgos pueden empezar a una edad temprana, y que hay personas más jóvenes que sufrirán ataques cardiacos", comentó. "La prevención es la clave, y si aparecen los síntomas es necesaria una atención inmediata".

El estudio aparece en la edición del 29 de julio de la revista Journal of the American College of Cardiology.


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTES: Aakriti Gupta, M.D., researcher, Yale University School of Medicine's Center for Outcomes Research and Evaluation, New Haven, Conn.; Gregg Fonarow, M.D., co-director of the UCLA Preventative Cardiology program, University of California, Los Angeles, and a spokesman for the American Heart Association; July 29, 2014, Journal of the American College of Cardiology

HealthDay
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Página actualizada 23 julio 2014