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La muerte de uno de los padres podría aumentar el riesgo de muerte precoz entre sus hijos adultos, sugiere un estudio

Las probabilidades de morir de forma prematura son un 50 por ciento más elevadas entre los adultos que perdieron a uno de los padres en la niñez, informan unos investigadores
(*estas noticias no estarán disponibles después del 10/21/2014)

Robert Preidt
Traducido del inglés: miércoles, 23 de julio, 2014
Imagen de noticias HealthDay

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MIÉRCOLES, 23 de julio de 2014 (HealthDay News) -- Los niños y adolescentes que pierden a uno de sus padres podrían enfrentarse a un riesgo más alto de muerte precoz en la adultez, sugiere un estudio reciente.

Las personas que eran niños o adolescentes cuando murió uno de sus padres se enfrentaban a un riesgo un 50 por ciento más alto de muerte durante el periodo del estudio que aquellos que no habían experimentado la muerte de uno de sus padres, según el informe que aparece en la edición del 22 de julio de la revista PLoS Medicine.

Aunque el estudio halló una asociación entre la muerte de uno de los padres y el riesgo posterior de muerte prematura de un niño, no fue diseñado para probar que la muerte de uno de los padres fuera una causa directa de la muerte temprana del hijo adulto.

Además, el aumento en el riesgo de muerte prematura entre esas personas podría deberse tanto a los factores genéticos como a los efectos a largo plazo de la muerte de uno de los padres sobre la salud y el bienestar social del niño, teorizaron el investigador Jiong Li y sus colaboradores de la Universidad de Aarhus, en Dinamarca.

El equipo analizó datos sobre los niños nacidos en Dinamarca, Finlandia y Suecia entre 1968 y 2008. Casi 190,000 niños tenían entre 6 meses y 18 años de edad cuando murió uno de sus padres. Durante un periodo de seguimiento que abarcó desde uno hasta 40 años, 40,000 de esas personas murieron.

El aumento en el riesgo de muerte precoz persistió en la adultez temprana, sin importar la edad que tenía el niño cuando murió uno de sus padres. Los investigadores hallaron que el aumento en el riesgo de muerte fue mayor entre los niños cuyos padres murieron de causas no naturales en lugar de causas naturales (el 84 frente al 33 por ciento). El riesgo de morir fue más alto entre los niños cuyos padres se habían suicidado, según un comunicado de prensa de la revista.

Los investigadores dijeron que sus hallazgos muestran la necesidad de respaldo sanitario y social para los niños y adolescentes que han perdido a uno de sus padres, y añadieron que ese respaldo quizá sea necesario durante mucho tiempo.


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTE: PLoS Medicine, news release, July 22, 2014

HealthDay
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Página actualizada 25 julio 2014