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La cirugía para perder peso podría contribuir a aliviar la incontinencia urinaria

Casi dos tercios de las mujeres mejoraron sus síntomas de forma significativa, reportan unos investigadores
(*estas noticias no estarán disponibles después del 10/22/2014)

Traducido del inglés: jueves, 24 de julio, 2014
Imagen de noticias HealthDay

MIÉRCOLES, 23 de julio de 2014 (HealthDay News) -- La cirugía para perder peso parece tener un aspecto beneficioso adicional: podría mejorar los síntomas de incontinencia urinaria de las mujeres, según un nuevo estudio.

El estudio halló que casi la mitad de las mujeres de un programa de cirugía para perder peso reportaron sufrir de incontinencia antes del procedimiento. Después de la cirugía, la mayoría de esas mujeres dijeron que los síntomas urinarios mejoraron o desaparecieron, dijo la investigadora del estudio, la Dra. Leslee Subak, profesor de obstetricia, ginecología y ciencias de la reproducción en la Facultad de Medicina de la Universidad de California, en San Francisco.

Las mujeres "perdieron casi el 30 por ciento de su peso corporal, y aproximadamente dos terceras partes de las que tenían incontinencia al principio dejaron de tener ese problema al año de haber perdido esa cantidad de peso. Entre los que continuaron teniendo incontinencia, la frecuencia de su incontinencia mejoró en gran medida", dijo Subak.

El equipo de Subak presentará los hallazgos del estudio esta semana en la reunión científica de la Sociedad Americana de Uroginecología (American Urogynecologic Society) y la Asociación Internacional de Uroginecología (International Urogynecological Association) en 2014 en Washington, D.C. Los estudios presentados en reuniones médicas normalmente se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.

Las mujeres con las que contó el estudio tenían una obesidad grave, con un IMC medio de 46. Una mujer que mida 5 pies y 4 pulgadas (162.5 cm) y pese 268 libras (121.5 kg) tiene un IMC de 46.

Los expertos en cuestiones de salud califican la obesidad y la incontinencia como "epidemias gemelas". Esto es debido a que entre el 25 y el 50 por ciento de las mujeres sufren de incontinencia urinaria, según Subak. El 70 por ciento de ellas son obesas, dijo.

Hay varios tipos de cirugía para perder peso (también llamada cirugía bariátrica). La mayoría de las mujeres del estudio se sometieron a las operaciones conocidas como derivación gástrica en Y de Roux o bandas gástricas.

La mejora de los síntomas de incontinencia se mantuvo durante el periodo de seguimiento del estudio, dijo Subak.

"Tanto la pérdida de peso como las mejoras en la incontinencia se mantuvieron durante 3 años. Al tercer año, [aproximadamente] el 60 por ciento había remitido", comentó. Las remisiones se definieron como sufrir episodios de incontinencia con una frecuencia menor a la semanal. "Una cuarta parte estaban completamente secas", señaló.

La cantidad de la pérdida de peso fue el predictor más fuerte de si la incontinencia mejoraría o desaparecería, descubrió Subak. Perder más hizo que fuera más probable que los síntomas urinarios mejoraran.

Subak calificó los resultados de muy esperanzadores.

En un estudio anterior, Subak descubrió que un programa de seis meses centrado en la pérdida de peso y en la información sobre la dieta ayudó a reducir la incontinencia en las mujeres obesas mejor que cuatro sesiones educativas semanales sobre la pérdida de peso y la actividad física.

La Dra. Amy Rosenman, especialista en cirugía uroginecológica y pélvica en Santa Mónica, California, y profesora clínica de ciencias de la salud en la Facultad de Medicina David Geffen de la Universidad de California, en Los Ángeles, dijo que los hallazgos del estudio son verdaderos en la práctica.

"Tengo pacientes que han perdido peso y eso acabó con su incontinencia", señaló. Las personas que perdieron peso por medios no quirúrgicos también experimentaron mejoras, indicó.

Los nuevos hallazgos reflejan lo que otros investigadores también descubrieron anteriormente, dijo Rosenman, presidenta electa de la Sociedad Americana de Uroginecología (American Urogynecologic Society). "Hay muchos más estudios que muestran que perder peso mejora el goteo, probablemente debido a que hay una presión menor, una presión por el peso más baja en la vejiga por arriba y por los lados. De modo que es razonable pensar que la cirugía bariátrica también sería beneficiosa [para la incontinencia]", dijo.

Como todas las cirugías, la bariátrica no carece de riesgos. Los procedimientos van acompañados de la posibilidad de infección, de formación de coágulos sanguíneos y de ataque cardiaco, entre otras cosas, según los Institutos Nacionales de la Salud de los EE. UU.

Los costos de la cirugía varían en gran medida, entre 12,000 y 26,000 dólares, pero en ocasiones los cubren las pólizas del seguro.

Algunos de los coautores que trabajaron con Subak reportan que son asesores o consultores de compañías como Crospon, Covidien y Ethicon, que fabrican o intervienen en los productos para la cirugía bariátrica.


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTES: Amy Rosenman, M.D., health sciences clinical professor, University of California Los Angeles David Geffen School of Medicine, and physician, private practice, Santa Monica, Calif.; Leslee Subak, M.D., professor of obstetrics and gynecology and reproductive science, University of California San Francisco School of Medicine; July 22 to 26, 2014, American Urogynecologic Society and International Urogynecological Association 2014 scientific meeting, Washington, D.C.

HealthDay
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Página actualizada 25 julio 2014