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Mola hidatiforme

Es una masa o tumor poco común que se forma en el interior del útero al comienzo de un embarazo y es un tipo de enfermedad trofoblástica gestacional.

Causas

Una mola hidatiforme, o un embarazo molar, es el resultado de demasiada producción de tejido que se supone se transforma en la placenta, la cual le brinda alimento al feto durante el embarazo. Con un embarazo molar, los tejidos se transforman en un tumor anormal, llamado masa.

Existen 2 tipos de estas masas:

  • Embarazo molar parcial. Hay una placenta anormal y algo de desarrollo fetal.
  • Embarazo molar completo. Hay una placenta anormal pero no hay ningún feto.

Ambas formas se deben a problemas durante la fecundación. La causa exacta de los problemas de fecundación se desconoce.

No existen maneras conocidas para prevenir que se formen estas masas.

Síntomas

Los síntomas de un embarazo molar son:

Pruebas y exámenes

Un examen pélvico puede mostrar signos similares a los de un embarazo normal. Pero el tamaño del útero puede ser anormal y puede no haber ruidos cardíacos fetales. Puede haber algún sangrado vaginal.

Una ecografía durante el embarazo mostrará una placenta anormal con o sin algún desarrollo de un bebé.

Los exámenes pueden abarcar:

  • Examen de GCH (niveles cuantitativos) en sangre
  • Radiografía de tórax
  • Tomografía computarizada o resonancia magnética del abdomen (pruebas de imagenología)
  • Hemograma o conteo sanguíneo completo (CSC)
  • Pruebas de coagulación sanguínea
  • Pruebas de la función hepática y renal

Tratamiento

Si su proveedor de atención médica sospecha un embarazo molar, probablemente recomendará una dilatación y un legrado (D y C).

A veces un embarazo molar parcial puede continuar. Una mujer puede decidir continuar con su embarazo con la esperanza de tener un parto exitoso. Sin embargo, estos son embarazos altamente riesgosos. Los riesgos incluyen sangrado, problemas con la presión arterial, y parto prematuro (tener al bebé antes de que esté completamente desarrollado). De igual manera, esta afección puede empeorar. Las mujeres necesitan discutir a profundidad los riesgos con su proveedor de atención médica antes de continuar con el embarazo.

Una histerectomía (cirugía para extraer el útero) puede ser una opción para las mujeres mayores que no desean volver a embarazarse en el futuro.

Después del tratamiento, se vigilan los niveles de la gonadotropina coriónica humana (GCH). Es importante evitar el embarazo y utilizar un anticonceptivo confiable durante 6 a 12 meses después del tratamiento para un embarazo molar. Esto permite la realización de pruebas precisas para estar seguros de que el tejido anormal no vaya a reaparecer. Las mujeres que embarazan demasiado pronto después de un embarazo molar tienen un mayor riesgo de tener otro.

Expectativas (pronóstico)

La mayoría de las molas hidatiformes no son cancerosas (benignas). El tratamiento por lo general es exitoso. Es importante un seguimiento minucioso por parte del proveedor de atención médica para asegurar que las señales de un embarazo molar han desaparecido y los niveles hormonales del embarazo han regresado a la normalidad.

A veces las molas hidatiformes pueden seguir y empezar a transformarse en cáncer. Estas molas pueden llegar a crecer profundamente en la pared uterina y provocar sangrado u otras complicaciones.

Raramente, una mola hidatiforme se transforma en un coriocarcinoma. Esta es cáncer de rápido crecimiento. Es tratado normalmente con quimioterapia, y puede ser mortal.

Posibles complicaciones

Las complicaciones del embarazo molar incluyen:

  • Cambio a enfermedad trofoblástica gestacional o coriocarcinoma
  • Preeclampsia
  • Problemas de tiroides
  • Embarazo molar que continúa o reaparece 

Las complicaciones relacionadas con la cirugía para extirpar un embarazo molar incluyen: 

  • Sangrado excesivo, que posiblemente requiere una transfusión.
  • Efectos secundarios de la anestesia.

Nombres alternativos

Mola hidatídica; Embarazo molar

Referencias

American College of Obstetricians and Gynecologists. Clinical management guidelines of obstetrician-gynecologists. Diagnosis and treatment of gestational trophoblastic disease. Obstet Gynecol. 2004;103:1365. Practice Bulletin No. 53.

Copeland LJ, Landon MB. Malignant diseases and pregnancy. In: Gabbe SG, Niebyl JR, Simpson JL, eds. Obstetrics - Normal and Problem Pregnancies. 6th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2012:chap 47.

Goldstein DP, Berkowitz RS. Gestational trophoblastic disease. In: Abeloff MD, Armitage JO, Niederhuber JE, Kastan MB, McKenna WG, eds. Abeloff's Clinical Oncology. 4th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Churchill Livingstone; 2008:chap 94.

Kavanagh JJ, Gershenson DM. Gestational trophoblastic disease: hydatidiform mole, nonmetastatic and metastatic gestational trophoblastic tumor: diagnosis and management. In: Katz VL, Lentz GM, Lobo RA, Gershenson DM, eds. Comprehensive Gynecology. 6th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Mosby; 2012:chap 35.

Actualizado 11/14/2014

Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.