En raras ocasiones, la metformina puede provocar una afección grave y que pone la vida en riesgo llamada acidosis láctica. Informe a su médico si usted tiene más de 80 años y si alguna vez ha tenido un ataque cardíaco; un accidente cerebrovascular; cetoacidosis diabética (nivel de azúcar en la sangre que es lo suficientemente alto como para causar síntomas graves y que requiere tratamiento de emergencia) o coma; o una enfermedad cardíaca, renal o hepática.
Informe a su médico si ha tenido recientemente alguna de las siguientes afecciones o si las desarrolla durante el tratamiento: infección grave; diarrea intensa, vómitos o fiebre; o si bebe mucho menos líquido de lo habitual, por cualquier motivo. Es posible que tenga que suspender el uso de gliburida y metformina hasta que se recupere.
Si va a realizarse una cirugía, incluso una cirugía dental, cualquier procedimiento radiológico en el que se inyecta una sustancia de contraste o cualquier procedimiento médico mayor, informe al médico que está tomando gliburida y metformina. Es posible que deba dejar de tomar gliburida y metformina antes del procedimiento y esperar 48 horas para reiniciar el tratamiento. Su médico le indicará exactamente cuándo debe dejar de tomar gliburida y metformina y cuándo debe volver a tomarlas.
Si presenta alguno de los siguientes síntomas, deje de tomar gliburida y metformina, y llame a su médico de inmediato: cansancio extremo, debilidad o malestar; náuseas; vómitos; dolor de estómago; disminución del apetito; respiración profunda y agitada o falta de aire; mareos; aturdimiento; latidos cardíacos rápidos o lentos; rubor en la piel; dolor muscular o sensación de frío
Informe a su médico si bebe alcohol periódicamente o si, a veces, bebe grandes cantidades de alcohol en poco tiempo (beber en exceso). Beber alcohol aumenta el riesgo de desarrollar acidosis láctica o puede provocar una disminución del nivel de azúcar en la sangre. El consumo de alcohol mientras está tomando gliburida y metformina también puede, en raras ocasiones, provocar síntomas como rubor (enrojecimiento de la cara), dolor de cabeza, náuseas, vómitos, dolor en el pecho, debilidad, visión borrosa, confusión mental, sudoración, atragantamiento, dificultad para respirar y ansiedad. Pregúntele a su médico qué cantidad de alcohol puede beber con seguridad mientras está tomando gliburida y metformina.
No falte a ninguna cita, ni con su médico ni con el laboratorio. Su médico ordenará determinadas pruebas para verificar cómo responde su cuerpo a la gliburida y la metformina. Consulte a su médico sobre los riesgos de tomar gliburida y metformina.
La combinación de gliburida y metformina se usa para tratar la diabetes tipo 2 (una afección en la que el cuerpo no usa la insulina normalmente y, por lo tanto, no puede controlar la cantidad de azúcar en la sangre) en personas cuya diabetes no puede controlarse mediante la dieta y el ejercicio únicamente. La gliburida pertenece a una clase de medicamentos llamados sulfonilureas, y la metformina pertenece a una clase de medicamentos denominados biguanidas. La gliburida reduce el nivel de azúcar en la sangre haciendo que el páncreas produzca insulina (una sustancia natural que se necesita para degradar el azúcar en el cuerpo) y ayudando a que el cuerpo use la insulina de manera eficiente. Este medicamento solo ayudará a reducir la concentración de azúcar en la sangre en las personas cuyos cuerpos producen insulina en forma natural. La metformina ayuda a su cuerpo a controlar la cantidad de glucosa (azúcar) en la sangre. Disminuye la cantidad de glucosa que usted absorbe de los alimentos y la cantidad de glucosa que sintetiza el hígado. También ayuda a su cuerpo a usar su propia insulina de manera más eficiente. La gliburida y la metformina no se usan para tratar la diabetes tipo 1 (una afección en la que el cuerpo no produce insulina y, por lo tanto, no puede controlar la cantidad de azúcar en la sangre) ni la cetoacidosis diabética (una afección grave que puede producirse si las altas concentraciones de azúcar en la sangre no se tratan).
La presentación de la combinación de gliburida y metformina es en tabletas que se administran por vía oral. Por lo general, se toman de una a dos veces al día, con las comidas. Siga atentamente las instrucciones de la etiqueta de su medicamento recetado y pídales a su médico o a su farmacéutico que le expliquen cualquier parte que no entienda. Tome la gliburida y la metformina exactamente según lo indicado. No aumente ni disminuya la dosis, ni la tome con mayor frecuencia que la indicada por su médico.
Probablemente su médico le recete una dosis inicial baja de gliburida y metformina, y puede aumentarle gradualmente la dosis, no más de una vez cada 2 semanas, según su respuesta. Contrólose el nivel de glucosa en la sangre detenidamente.
La combinación de gliburida y metformina controla la diabetes, pero no la cura. Siga tomando gliburida y metformina aunque se sienta bien. No deje de tomar gliburida y metformina sin consultar a su médico.
Pídales a su farmacéutico o a su médico una copia de la información del fabricante para el paciente.
A veces se receta este medicamento para otros usos; pídales más información a su médico o a su farmacéutico.
Asegúrese de seguir todas las recomendaciones en cuanto a dieta y ejercicio que le hagan su médico o su dietista. Es importante que siga una dieta saludable.
Antes de empezar a tomar gliburida y metformina, consulte a su médico qué hacer si olvida tomar una dosis o si toma una dosis adicional de manera accidental. Anote esas instrucciones para que pueda consultarlas más tarde.
Como norma general, si olvida tomar una dosis, tómela en cuanto se acuerde. No obstante, si ya casi es hora de la dosis siguiente, deje pasar la dosis que olvidó y continúe con su horario de administración de dosis habitual. No tome una dosis doble para compensar la que olvidó.
Dolor de estómago.
Náuseas o vómitos.
Diarrea.
Mareos.
Dolor en el pecho.
Sarpullido.
Coloración amarillenta en la piel o los ojos.
Heces de color claro.
Orina de color oscuro.
Dolor en la parte superior derecha del abdomen.
Sangrado o moretones inusuales.
Fiebre.
Dolor de garganta.
Inflamación de los ojos, la cara, los labios, la lengua o la garganta.
En un estudio, las personas que tomaron un medicamento similar a la gliburida para tratar la diabetes tuvieron más probabilidades de morir por problemas del corazón que las personas que recibieron tratamiento con insulina y cambios en la dieta.
Algunos animales de laboratorio hembra a los que se administraron dosis altas de metformina presentaron pólipos (proliferaciones anormales de tejido) no cancerosos en el útero (matriz). Se desconoce si la metformina aumenta el riesgo de formación de pólipos en los seres humanos.
Si desarrolla un efecto secundario grave, usted o su doctor puede enviar un informe al programa de divulgación de efectos adversos 'MedWatch' de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su sigla en inglés) en la página de Internet [http://www.fda.gov/Safety/MedWatch] o por teléfono al 1-800-332-1088.
Mantenga este medicamento en su envase original, bien cerrado y fuera del alcance de los niños. Almacénelo a temperatura ambiente, y en un lugar alejado de la luz, el exceso de calor y la humedad (nunca en el cuarto de baño). Deseche todos los medicamentos que estén vencidos o que ya no necesite. Pregunte a su farmacéutico cuál es la manera adecuada de desechar sus medicamentos.
En caso de una sobredosis, llame a la oficina local de control de envenenamiento al 1-800-222-1222. Si la víctima está inconsciente, o no respira, llame inmediatamente al 911.
Convulsiones.
Pérdida del conocimiento.
Cansancio extremo.
Debilidad.
Malestar.
Vómitos.
Náuseas.
Dolor de estómago.
Disminución del apetito.
Respiración profunda y agitada.
Falta de aire.
Mareos.
Aturdimiento.
Latidos cardíacos anormalmente rápidos o lentos.
Rubor en la piel.
Dolor muscular.
Sensación de frío.
Además, su médico le indicará cómo verificar su respuesta a la gliburida y la metformina midiéndose en el hogar los niveles de azúcar en la sangre. Siga estas instrucciones cuidadosamente.
Use siempre un brazalete de identificación de diabético para asegurarse de recibir el tratamiento adecuado en caso de emergencia.
No deje que ninguna otra persona tome sus medicamentos. Consulte a su farmacéutico si tiene alguna pregunta sobre cómo volver a surtir su receta.
Es importante que Ud. mantenga una lista escrita de todas las medicinas que Ud. está tomando, incluyendo las que recibió con receta médica y las que Ud. compró sin receta, incluyendo vitaminas y suplementos de dieta. Ud. debe tener la lista cada vez que visita su médico o cuando es admitido a un hospital. También es una información importante en casos de emergencia.
Documento actualizado - 15/09/2012
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