Centrada en llegarles a las mujeres, esta campaña presentaba una estrategia verbal sencilla como la clave de hacer que la pareja aceptara el sexo seguro, junto con el reconocimiento explícito de la posibilidad de pasar bochornos. La mujer bien vestido aquí mostrada presenta la cuestión como una opción directa, tomada por mujeres que controlan su vida sexual y las acciones de su pareja.