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Sobredosis de metanfetaminas

La metanfetamina es una droga estimulante. Una forma fuerte de la droga se vende ilegalmente en las calles. Una forma mucho más suave de esta se usa para tratar la narcolepsia y el trastorno de hiperactividad y déficit de atención (THDA). Esta forma más suave se vende con una receta. Las medicinas que se venden legalmente para tratar los síntomas del resfriado, como los descongestionantes, se pueden convertir en anfetaminas.

Este artículo se concentra en la droga ilegal. Por lo regular, es un polvo blanco de apariencia cristalina llamado "metanfetamina cristalina". Puede inhalarse por la nariz, fumarse, deglutirse o disolverse e inyectarse en una vena.

Una sobredosis de metanfetaminas puede ser aguda (repentina) o crónica (prolongada).

  • Una sobredosis aguda de metanfetaminas ocurre cuando alguien toma esta droga por accidente o intencionalmente y tiene efectos secundarios. Estos efectos secundarios pueden ser mortales.
  • Una sobredosis crónica de metanfetaminas se refiere a los efectos para la salud en alguien que consume la droga con regularidad.

Las lesiones sufridas durante la producción ilegal de metanfetaminas o redadas policiales incluyen la exposición a químicos peligrosos, así como quemaduras y explosiones. Todas estas pueden causar lesiones y afecciones graves y potencialmente mortales.

Este artículo es sólo para fines de información. NO lo use para tratar ni manejar una sobredosis real. Si usted o alguien que está con usted sufre una sobredosis, llame al número local de emergencias (tal como 911 en los Estados Unidos) o al Centro Nacional de Toxicología (National Poison Control Center), a la línea 1-800-222-1222.

Elemento tóxico

Metanfetamina

Dónde se encuentra

La metanfetamina es una droga ilegal, común, que se vende en las calles. Se puede denominar meth, crank, speed (anfetamina), metanfetamina cristalina y ice.

Una forma mucho más suave de metanfetaminas se vende con receta con el nombre comercial Desoxin. A veces se utiliza para el tratamiento de la narcolepsia. Adderall, una marca comercial de un fármaco que contiene anfetamina, se usa para el tratamiento del trastorno de hiperactividad y déficit de atención (THDA).

Síntomas

La metanfetamina con mayor frecuencia provoca una sensación general de bienestar (euforia) que por lo regular se denomina un "arrebato o fogonazo". Otros síntomas son aumento de la frecuencia cardíaca, aumento de la presión arterial y dilatación de las pupilas.

Si usted toma una gran cantidad de la droga, probablemente experimentará efectos secundarios más peligrosos, que inclueyen:

  • Agitación
  • Dolor torácico
  • Coma o insensibilidad (en casos extremos)
  • Ataque cardíaco
  • Irregularidad o parada de los latidos
  • Dificultad respiratoria
  • Temperatura corporal muy alta
  • Daño al riñón y posiblemente insuficiencia renal
  • Paranoia
  • Convulsiones
  • Fuerte dolor de estómago
  • Ataque cerebral (accidente cerebrovascular)

El uso prolongado de metanfetaminas puede llevar a problemas psicológicos considerables, por ejemplo:

  • Comportamiento delirante
  • Paranoia extrema
  • Cambios de humor extremos
  • Insomnio (grave incapacidad para dormir)

Otros síntomas pueden incluir:

  • Perder dientes o tener dientes podridos (llamado "boca de metanfetaminas")
  • Infecciones repetitivas
  • Pérdida importante de peso
  • Ulceras cutáneas (forúnculos o abscesos)

Tratamiento en el hogar

Si usted cree que alguien ha tomado metanfetaminas y está experimentando síntomas graves, consígale ayuda médica de inmediato. Tome precauciones extremas alrededor de la persona, sobre todo si parece estar sumamente excitada o paranoica.

Si la persona está teniendo una convulsión, sostenga suavemente la parte posterior de la cabeza para prevenir una lesión. De ser posible, gírele la cabeza hacia el lado en caso de que vomite. NO intente detener el temblor de los brazos y las piernas.

Antes de llamar al servicio de emergencia

Antes de llamar a los servicios de emergencia, tenga esta información disponible, si es posible:

  • Edad y peso aproximado de la persona
  • ¿Cuánta droga tomó?
  • ¿Cómo se tomó la droga? (por ejemplo, ¿la fumó o la inhaló?)
  • ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que la persona tomó la droga?

Si el paciente está teniendo una convulsión activa, se torna violento o está presentando dificultad para respirar, no se demore. Llame al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos).

Centro de Toxicología

Se puede llamar al Centro Nacional de Toxicología (National Poison Control Center) al teléfono 1-800-222-1222 desde cualquier parte de los Estados Unidos. Esta línea gratuita nacional le permitirá hablar con expertos en intoxicaciones, quienes le darán instrucciones adicionales.

Se trata de un servicio gratuito y confidencial. Todos los centros de toxicología locales en los Estados Unidos utilizan este número. Usted debe llamar si tiene cualquier inquietud acerca de las intoxicaciones o la manera de prevenirlas. No tiene que ser necesariamente una emergencia; puede llamar por cualquier razón, las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

Lo que se puede esperar en la sala de emergencias

El proveedor de atención médica medirá y vigilará los signos vitales de la persona, incluso la temperatura, el pulso, la frecuencia respiratoria y la presión arterial. Los síntomas se tratarán en la forma apropiada. El paciente puede recibir:

  • Carbón activado y laxantes, si la droga se tomó oralmente.
  • Exámenes de sangre y orina.
  • Asistencia respiratoria, incluso oxígeno, un tubo a través de la boca hacia la garganta, y un respirador.
  • Radiografías del pecho.
  • Tomografía computarizada (un tipo de imagenología avanzada) de la cabeza si se sospecha un traumatismo craneal asociado con esto.
  • ECG (Electrocardiografía o rastreo cardíaco).
  • Medicinas líquidas por vía intravenosa (a través de una vena) para tratar síntomas como dolor, ansiedad, agitación, náuseas, convulsiones y presión arterial alta.
  • Exámenes para buscar tóxicos y drogas (toxicología)
  • Otras medicinas o tratamientos para las complicaciones del corazón, cerebro, músculos y riñón.

Expectativas (pronóstico)

El desenlace clínico de la persona depende de la cantidad de droga que haya tomado y de la rapidez con que haya recibido tratamiento. Cuánto más rápido el paciente reciba ayuda médica, mayor será la probabilidad de recuperación.

La psicosis y la paranoia pueden durar hasta 1 año a pesar del tratamiento médico agresivo. La pérdida de la memoria y la dificultad para dormir pueden ser permanentes. Los cambios en la piel y la pérdida de los dientes son permanentes, a menos que la persona se someta a una cirugía estética para corregir los problemas. Se puede presentar una discapacidad mayor si la persona sufrió un ataque cardíaco o un ataque cerebral (accidente cerebrovascular). Estos pueden suceder si la droga causó una presión arterial y una temperatura muy altas.

El desenlace clínico a largo plazo depende de qué órganos están afectados. Puede suceder daño permanente, lo que puede causar:

  • Convulsiones, ataque cerebrovascular, y parálisis
  • Ansiedad crónica y psicosis (trastornos mentales graves)
  • Función mental deteriorada
  • Problemas cardíacos
  • Insuficiencia renal que requiere diálisis (máquina renal)
  • Destrucción de los músculos, que puede llevar a una amputación

Una sobredosis sumamente alta puede causar la muerte.

Nombres alternativos

Intoxicación con anfetaminas; Intoxicación con estimulantes; Sobredosis de estimulantes; Sobredosis de metanfetaminas; Sobredosis de crank; Sobredosis de metanfetamina cristalina; Sobredosis de anfetaminas (speed); Sobredosis de ice; sobredosis de MDMA (3,4-metilendioximetanfetamina o éxtasis)

Referencias

Goldfrank LR, Flomenbaum NE, Lewin NA, et al, eds. Goldfrank's Toxicologic Emergencies. 8th ed. New York, NY: McGraw Hill; 2006.

Leffert LR. Substance abuse. In: Chestnut DH, Wong CA, Tsen CL, et al, eds. Chestnut's Obstetric Anesthesia: Principles and Practice. 5th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2014:chap 54.

Lynch MJ, Pizon AF. Sympathomimetics. In: Wolfson AB, Hendey GW, Ling LJ, et al, eds. Harwood-Nuss' Clinical Practice of Emergency Medicine. 5th ed. Philadelphia, PA: Lippincott Williams & Wilkins; 2009:chap 333.

Mycyk MB. Hallucinogens and drugs of abuse. In: Adams JG. Emergency Medicine. 2nd ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2013:chap 150.

Rao RB, Hoffman RS. Cocaine and Other Sympathomimetics. In: Marx JA, Hockberger RS, Walls RM, et al., eds. Rosen's Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 8th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2014:chap 154.

Actualizado 4/13/2015

Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.

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